Ofrece el diagnostico de esta patología mediante técnicas de biología molecular a partir de hisopado bucal.

Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa o mala absorción de lactosa, es la incapacidad para digerir cantidades significativas de esta azúcar de la leche. Esta malabsorción es debida a la falta de expresión de la enzima lactasa presente normalmente en las células del intestino delgado. Al no existir suficiente lactasa gran parte de la lactosa no es digerida, y por lo tanto pasa sin ser absorbida al intestino grueso o colon. La lactosa en el colon es digerida o fermentada por las bacterias saprófitas o comensales presentes normalmente ahí, cambiando la acides de ese medio, generando gases como metano e hidrógeno, pudiendo producir molestias físicas o intolerancia clínica.

Síntomas

Las personas que tienen incapacidad de digerir la lactosa por falta de la enzima lactasa en su intestino, pueden sentirse muy mal cuando consumen leche o cualquier producto o alimento que contenga lácteos (queso, cremas, joghourt, manjar, comidas preparadas con lácteos, etc). Las molestias físicas pueden incluir uno o más de los siguientes síntomas: nauseas, hinchazón o meteorismo, gases anales, dolor abdominal, diarrea. Los síntomas se inician generalmente 30 minutos a 2 horas después de ingeridos (cuando llega al colon). No todas las personas con malabsorción a lactosa refieren molestias físicas frente al consumo de lácteos. La intensidad y frecuencia de los síntomas depende de muchos factores, como la cantidad y tipo de lácteo ingerido, la edad, origen étnico, o existencia de otras enfermedades digestivas.